Abren tumba donde estaba Jesús

Un grupo de arqueólogos abren la tumba de Jesús después de años de estar cerrada. La piedra del Santo Sepulcro en Jerusalén fue donde el cuerpo de Cristo estuvo enterrado. La cueva que recibió cuerpo de Jesús es uno de los lugares más sagrados en la tierra, y es importante para todos los cristianos en el mundo. La Iglesia del Santo Sepulcro, promovió que un grupo de arqueólogos de National Geographic pudieran abrir y estudiar la cueva donde estuvo el cuerpo de Jesucristo. En el 2016 junto con la Universidad Nacional de Atenas, el grupo abrió la cueva en la que había una capilla y una piedra que sería la tumba descrita en la biblia.

Según la biblia, después de ser crucificado, el cuerpo de Jesús fue llevado a ese sitio, y colocado por el fariseo José de Arimatea encima de un granito esculpido dentro de la cueva. El lugar donde hoy tiene su sede la Iglesia del Santo Sepulcro. Los científicos por supuesto no encontrarían nada, porque la palabra de Dios vaticinó que Jesús resucitaría al tercer día, y así fue. Pero se sorprendieron que el mármol de la cueva ya no estaba.

Abren tumba de Jesús

El Santo sepulcro está muy cerca del Monte Calvario, lugar donde Cristo sería crucificado y posteriormente llevado la cueva. Producto de las interminables guerras que tuvieron lugar en Medio Oriente, muchas veces la edificación fue destruida. Por lo que eso explicaría el por qué el mármol había desaparecido. Después de la crucifixión y posterior resurrección de Jesús, una mujer conocida como Helena, madre del emperador romano Constantino el grande, pidió que se le construyera un templo de adoración en el lugar, aproximadamente en la fecha 326 después de Cristo.

La roca en donde estuvo postrado el cuerpo del redentor, será estudiada por los científicos. Según los especialistas, el lugar está lleno de historia y religión sagrada, y podría explicar algunos acontecimientos que más tarde explicarían las guerras por controlar y conquistar Jerusalén. La última edificación y reconstrucción se llevó a cabo a principios del siglo XIX. Aunque no había rastro del cuerpo, los científicos continuarán sus estudios.