Eres hijo de Dios y Él te ama

Por sobre todas las cosas, El Señor te ama

Desde tu concepción, Dios te ama. Porque desde el vientre de tu madre, Él te miró, Él te eligió. Eres hijo de Dios y Él te ama por sobre todas las cosas.

Dios estuvo desde el primer momento de tu vida, escuchó tu llanto y se contentó en tu risa. Vio tus primeros pasos y también tus primeras caídas, Él siempre ha estado ahí contigo, en aquellas noches donde en sueño le llamabas y en el rincón donde tus peores temores le contabas.

El Señor, siempre estuvo ahí. Nunca te ha abandonado, aunque cuando sientes que no te escucha. Él está a tu lado, tomándote la mano.

Eres hijo de Dios y Él te ama

El Señor hizo un pacto contigo en el momento de tu nacimiento y ese pacto no ha roto, ese pacto sigue vivo. Porque para Él siempre serás de él: fuiste, eres y serás siempre de él.

Jesús estuvo desde el principio, Él estuvo ahí la primera vez que las lágrimas mojaron tus mejillas. Estuvo cuando aprendías a caminar y te caíste, estuvo cuando lastimaste tus rodillas.

Jesús siempre ha estado ahí para ti, aun en esos terribles momentos cuando hirieron tu alma con palabras crueles, estuvo cuando te marcaron tu primera herida con la fusta del desprecio, Él ha estado ahí.

Siempre ha estado contigo

Él tuvo la dicha de verte crecer, de ver la fuerza que mostraste ante el dolor al enfrentarte al mundo. Él está orgulloso de ti, porque nada te pudo vencer, porque aun sintiendo que te faltaba cariño, amor, no permitiste que nada quebrara tu corazón.

Él siempre ha estado ahí para ti, buscando hacerte feliz, levantando tus brazos y guiando tus pasos. El Señor, siempre ha iluminado tu camino, enviándote pajaritos que te hicieran reír y no te hicieran desistir

Y hoy, Él está muy orgulloso de ti. Porque el mundo no te pudo vencer, no te doblegaste ante las hostilidades de el. Está orgulloso porque el sufrimiento te ha fortalecido y no has dejado de luchar, dejaste de ser aquel niño que llora a ser un vencedor valiente.

Su mejor guerrero

Eres su mejor guerrero, tu fe es pura y valiosa, no has dejado de pelear con furia contra todo aquel que se ha levantado contra ti.

El Señor está orgulloso de tu lucha enardecida contra los enemigos implacables a los cuales te has enfrentado en toda tu vida y te dice que no desistas y sigas luchando. Porque no importa lo que pase, Él siempre estará contigo.

Dios está aquí para ti y de su mano te llevará. Porque fuiste, eres y serás por toda la eternidad, su mejor guerrero, su hijo amado. Porque, Dios te ama y siempre será así.