«Él me salvó» Ex criminal le cambió su vida al ver pintura de la cara de Jesús

Cody Bates inició su testimonio recordando el día en que mató a alguien. “Era el 06/06/06 y la oscuridad me consumía”, dijo. Además, él reveló que creció sin amor familiar, sin amigos y llegó a odiarse a sí mismo.

“Pasé toda mi vida siendo acosado, luchando y desesperado por que la gente me mostrara afecto y me tratara como a un igual, pero nunca pude”, reveló, informa God Reports.

Cody creció con tres padres diferentes en Calgary, Alberta, Canadá. “Desde muy joven, aprendí que amar a la gente es peligroso”. Se comportó mal en la escuela, tuvo problemas y fue al centro juvenil.

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A la edad de  15 años, lo llevaron a una institución especial, una prisión para jóvenes de alto riesgo, conocida como Calgary Young Offenders Center, donde tuvo sus primeros «amigos», que formaban parte de una pandilla.

En el momento que  fue liberado, comenzó a vender drogas y participó en allanamientos de viviendas y estuvo involucrado en secuestros. “Todo por amigos”, recuerda.

A los 22 años mató a un rival por narcotráfico. La violencia en su vida fue una progresión natural y un hito terrible que desencadenó una explosión de oscuridad en su mente y corazón.

“Curiosamente, sucedió en esta fecha … 666. Después de que asesiné a alguien, sucedió algo realmente malo dentro de mí. Fue un día muy malo. La oscuridad que se apoderó de mi vida ese día lo consumió todo”, mencionó.

Cody fue arrestado y acusado de asesinato en primer grado, sentenciado a 25 años y llevado al Calgary Remand Center, una instalación de máxima seguridad.

Ademas que Su vida empezó a cambiar un día que un cliente le mostró el retrato de Jesús pintado por Akiane Kramarik, una artista prodigio de siete años. Cody quedó cautivado por la imagen del «Príncipe de la Paz».

“Recuerdo que miré esta pintura y lo miré a los ojos y, por primera vez en mi vida, creí que Dios era real”, afirmó el joven Cody.

Hubo muchas barreras para que Cody llegara a Jesús. Realmente no creía que pudiera ser perdonado y liberado de sus pecados. «¿Qué querría Jesús de alguien como yo?» Preguntó.

“Yo era un asesino convicto, un sociópata diagnosticado, un pandillero y un traficante de drogas”, resumió. En su desesperanza, incluso consideró el suicidio.

Cody nunca había asistido a una iglesia. Nunca había abierto una Biblia, pero dijo que reconocía la voz de Jesús. “Mi adicción se fue, pasé por una desintoxicación grave. Pude sentir la salvación”, agregó.

Después de algunas búsquedas en Google sobre la autora de la pintura, Akiane Kramarik, Cody se enteró de que la niña era cristiana. “Eso significaba que yo también era cristiano”, expresó.

Cody tenía un tío cristiano y fue a la iglesia con él. “Al final del servicio, me levanté y me escapé. El pastor corrió detrás de mí y puso una Biblia en mis manos. Sabía que cada palabra sería tan buena como el oro y que estaba obteniendo un libro perfecto”, dijo.

“Tenía mucho dinero. Probé todo tipo de drogas. Tenía todo tipo de cosas en mis manos, pensando que me harían sentir bien. Pero en ese momento supe que nunca había tenido algo tan invaluable en toda mi vida”, añadió.

Dios le habló a Cody a través de la Biblia. Su mente comenzó a aclararse con el tiempo. “Fue Jesús quien hizo esto”, concluyó su testimonio.