Pastor pierde la vida salvando a una mujer de un ataque

Los medios cristianos reportaron la lamentable noticia de como un pastor muere salvando a una mujer de un ataque con cuchillo.

Un pastor que dirigía una iglesia en Gales protegió a una mujer de un ataque con cuchillo a costa de su propia vida.

En mayo de este año, John Rees, de 88 años, evitó el ataque a la tienda Penygraig donde perdió la vida a mano de los maleantes.

Pastor muere salvando a una mujer de un ataque

La criminal Zara Anne Radcliffe fue la atacante, más tarde la policía dijo a los medios que Zara padece de esquizofrenia desde hace años.

Se declaró inocente del asesinato, pero más tarde admitió que era la asesina. También se declaró culpable del intento de asesinato de otras tres personas.

Cuando el pastor entró a la tienda y vio a una mujer siendo amenazada por la criminal, el pastor la protegió a costa de su vida.

Sacrificio por el prójimo

El pastor trató de enfrentarse al atacante, quien lo apuñaló. Utilizó una botella de vidrio y un extintor en el asesinato.

Reese es recordado por su familia como «la definición de una buena persona, muy respetada y respetada en la comunidad».

La familia agregó que John estaba “orgulloso de su familia, orgulloso de ser galés y además de dedicarse a servir a Dios como su hijo”.

Testimonios de Dios

El hijo de Reese, Patrick Davidson Houston, dijo: «Estamos orgullosos de su comportamiento ese día, murió como un héroe.

Rees dejó a su esposa de 87 años, Eunice, que estaba esperando afuera del automóvil cuando la tienda fue atacada.

El legado del pastor fue recordado por su congregación, quienes expresaron su profundo orgullo de que el hombre fuera recordado como un héroe.

Antecedentes policiacos

Cuando la policía llegó al lugar, Radcliffe dijo que «la voz en su cabeza» le dijo que matara a alguien sin remordimientos de nada.

Los testigos dijeron al tribunal que la evidencia psiquiátrica en el caso indicaba que, en el momento del ataque, «Radcliffe sufría de una enfermedad mental grave».

De acuerdo con la Ley de Salud Mental, un juez de la Corte Real del Condado de Messer ordenó a Radcliffe fuese recluida en el hospital.