Tremendo: Pastor chino predica antes de morir

Un pastor chino predica antes de morir. El hombre murió por su fe en la frontera entre China y Corea del Norte. La persecución continúa agravándose en el territorio asiático donde aumentan los casos de acoso.

El pastor Han Chung-Ryeol originario de China, era buscado por el gobierno de Pyongyang, Corea del Norte. Han Chung trabajaba como misionero llevando palabra desde 1990, momento en que intentaron detenerlo.

Las autoridades de Corea del Norte no permiten una libre práctica cristiana. Al ser un país totalitario, la libertad de culto no es permitida. La religión se ve como una forma de adoctrinamiento.

El Delito de predicar

El pastor vivía en la ciudad fronteriza de Changbai, la línea entre China y Corea del Norte. Después de algún tiempo, comenzó a predicar el evangelio y recibía a las personas que huían del país coreano.

Les brindaba ayudas como comida, cobijo y trabajo. Era la forma de hacer que muchas personas conocieran a Dios y cambiaran sus vidas. Dedicó todo su tiempo en predicar el evangelio a todos.

Muchas personas que fueron ayudadas por el pastor, aprendieron la palabra de Dios y volvieron a Corea del Norte a difundirla. Era la forma en que el país recibiera palabra de Dios, a través de mensajeros.

Pastor chino predica antes de morir: La fuerza cristiana

El pastor Han posteriormente fue perseguido por predicar el evangelio. Su ayuda a las mujeres, huérfanos e incluso soldados que escapaban, le pasaron factura. Después de un tiempo comenzó a ser buscado por la autoridad.

Han Chung-Ryeol fue llevado ante la justicia de Corea del Norte por no seguir las regulaciones religiosas, además de ayudar a desertores. Perdió la vida, aunque nunca renunció a su fe ni sus ideales cristianos.

Muchos de los que ayudó continúan impartiendo el evangelio a bajo perfil. Han les cambió la vida, y ahora ellos intentan hacerlo con otras personas. Dios los hizo nueva criatura y Han fue el vaso para eso.

Un ideal cristiano

Uno de los desertores de nombre Sang-chul, compartió su experiencia. “El pastor Han dio su vida, pero él me dio esperanza a mí y a muchos otros norcoreanos continuaremos los designios de Dios.”

“Ahora es nuestro turno de continuar impartiendo las enseñanzas de Dios. Muchas personas deben continuar llegando a los pies de Jesús. Él es nuestra lámpara y sabe el camino por el que andaremos”. Finalizó Sang-chul.

El Pastor Han dio su vida, pero Dios lo bendijo con vida eterna para su alma. Nunca dejó de creer ni de ayudar a los necesitados. Su visión de la vida se trataba de mejorar el mundo junto a la palabra del Señor.

 

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